Una capital de ciencia

 

11/2/2026. Recientemente, La Delegación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en La Habana llegó a su aniversario 31.

Al alcanzar esa edad, se pasó revista no solo a lo logrado, sino, sobre todo, a lo mucho que falta, en medio de complejidades nacionales relacionadas tanto con recursos como con la disponibilidad de personas.

Acerca de los resultados de 2025, la delegada del Citma en La Habana, Osleidys Torres Valdespino, declaró: “lo más importante son los resultados reales obtenidos en los controles a las entidades de ciencia, tecnología e innovación y en el ámbito del medio ambiente, con una contribución importante al desarrollo económico y social de la provincia y del país, porque aunque estén en la capital, todas esas entidades son de alcance nacional,”.

Según se destacó en el análisis, el Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, que constituye el hilo conductor para avanzar en la recuperación gradual de la economía.  

En esa etapa, se controlaron 88 Entidades de Ciencia, Tecnología e Innovación (ECTI), además, ocho empresas de las 34 de referencia para la provincia y dos universidades pertenecientes al Ministerio de Educación Superior.

Como parte de la agenda de la delegación, se continuó ofreciendo asesoría en los temas relacionados con las políticas aprobadas para la Actividad de Ciencia, Tecnología e Innovación, sus normativas y regulaciones, así como espacios de intercambio y capacitación en diferentes entidades y niveles, enfocados a la implementación del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Un hito de la labor del pasado año fue el Congreso Iberoamericano para el intercambio y la actualización en Gerencia de Ciencia y Tecnología, IBERGECYT 2025, organizado entre la Empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología (GECYT) y la Delegación de La Habana.

Con una Feria por la Innovación para el Desarrollo de La Habana asociada, el evento tuvo como ejes temáticos: agroalimentario, salud y biotecnología, educación y educación superior, cultura, deporte, electroenergético, informática y transformación digital, comunicación social, tecnologías de la construcción, transporte, desarrollo sostenible y territorial.

El congreso resaltó el papel de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (CTI) como pilares para el desarrollo sostenible, impulsando la colaboración y articulación entre actores, que favorecen los encadenamientos que se propician de la cooperación entre las entidades científicas, universidades y empresas estatales y no estatales, que va desde el diseño, la producción y comercialización de productos y servicios, consideró el análisis.  

El Citma en La Habana mantiene vigente el Convenio de Colaboración con 10 universidades de la provincia, con el objetivo de desarrollar y fortalecer las relaciones de cooperación investigativa, científica, formativa e institucional.

En el caso de las ECTI controladas, en la mayoría, se evidencian vínculos de trabajo y cooperación con universidades, fundamentalmente, así como con entidades de diferentes organismos en el desarrollo de proyectos.  

Según se comprobó, la edad promedio del potencial científico en las ECTI controlada es alta (más de 50 años).

Entre las causas principales se encuentran: la poca asignación de profesionales jóvenes y su baja permanencia laboral de los que se vinculan a la actividad científica, a lo que se adiciona el envejecimiento del potencial científico y tecnológico existente.

Los programas y proyectos

En el año 2025 continuó la ejecución de dos Programas Territoriales de Ciencia, Tecnología e Innovación, ambos aprobados en el Consejo Provincial de Gobierno: Gestión para el desarrollo sostenible de La Habana, que gestiona la Facultad de Geografía de la Universidad de La Habana, y Agricultura sostenible en La Habana, a cargo del Instituto de Investigaciones de Sanidad Vegetal.

Además, la delegación gestionó diez proyectos aprobados por la junta del Fondo Nacional de Medio Ambiente, seis proyectos de continuidad y cuatro que comenzaron su ejecución en el año.  

Con respecto a la introducción de productos innovadores, mejoras tecnológicas u otros bienes y servicios que contribuyen a las exportaciones y la sustitución de importaciones, se reportaron avances importantes. Entre estos se encuentran, por ejemplo, la producción en los Laboratorios AICA de heparinas de bajo peso molecular registrado en el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED), y la obtención de seis nuevos Registros Sanitarios y la introducción en venta del Oleovet como antiparasitario externo para uso veterinario, del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC).

En la lista se incluyen el Centro de Inmunología Molecular, con avances en algunos objetivos priorizados, la generación de nuevos productos y Registro Sanitario del producto Vaxira (Racotumomab) una inmunoterapia activa contra el cáncer; el

Instituto Finlay de Vacunas, que logró registrar la vacuna Quimi-Vio, vacuna antineumocócica conjugada para la prevención de la enfermedad neumocóccica, considerada la más compleja desarrollada en el país.

Tuvieron avances en sus diferentes sectores el Centro de Investigaciones del Petróleo, el Instituto de Meteorología, con la introducción y perfeccionamiento de servicios hidrometeorológicos y ambientales con la tecnología incorporada.

También  la Empresa Inversiones GAMMA, con el incremento de sus servicios y herramientas de gestión ambiental a diferentes instituciones del país; el Centro de Neurociencias de Cuba, con la instalación de laboratorios digitales de prótesis auditivas en 12 provincias; mientras que el Centro de Inmunoensayo introdujo el kit de PCR en tiempo real para diagnóstico de la fibrosis quística.

También mostraron resultados en sus campos COMBIOMED Tecnología Médica Digital, el Centro de Investigaciones Apícola, el de la Industria Minero Metalúrgica y el Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de Azúcar.

Tomado del sitio del Citma