Parlamento cubano aprueba Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación

 

18/12/2025. La Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó este jueves la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación, como parte de un esfuerzo por consolidar un sistema que reconozca tanto la ciencia de vanguardia como la innovación basada en la experiencia práctica.

Durante la presentación del proyecto ante el Parlamento, Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, reconoció que la norma refuerza la conexión formal entre la estrategia nacional de desarrollo y las políticas sectoriales y territoriales, otorgando un marco legal a esta articulación.

Para elaborar el texto se aprobó un grupo temporal de trabajo con representantes de instituciones como Biocubafarma, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Justicia, entre otras, y se realizó un estudio comparado con países de diversas regiones.

La política identificó 20 problemas en el escenario actual cubano. Entre ellos, el escaso financiamiento en divisas, el insuficiente uso de conocimiento científico en la toma de decisiones y un poco desarrollo en las dimensiones sectorial y territorial de los sistemas de ciencia, tecnología e innovación.

El texto final fue enriquecido con 25 modificaciones tras un debate con diputados de todo el país, de modo que la nueva ley cuenta con ocho capítulos, y se presenta junto a tres normas complementarias: el Decreto Ley de la Academia de Ciencias de Cuba, el Reglamento de la Ley y un Decreto de Normas Generales sobre Innovación y Racionalización.

Además, cuenta con un artículo específico para prever una comisión de ética sobre inteligencia artificial.

De acuerdo con Rodríguez Batista, la norma busca que los resultados de la investigación trasciendan el ámbito académico y se materialicen en la economía, reconociendo a la empresa como un actor clave dentro de la “economía del conocimiento”.

“Es una ley esencialmente incentiva, abre caminos, quita trabas, es inclusiva”, afirmó.

Con su aprobación, Cuba pretende dotarse de un instrumento legal que fomente una cultura de innovación, priorice la aplicación práctica del conocimiento y oriente los esfuerzos científicos y tecnológicos hacia la solución de problemas concretos y el desarrollo sostenible de la nación.

Tomado de Cubadebate