Premios de Innovación 2025: una mirada satelital a los embalses de Cuba
14/4/2026. ¿Cómo saber, con exactitud y en tiempo récord, si un embalse está perdiendo volumen, si una cuenca sufre los estragos de la sequía o si un ecosistema acuático está en peligro? Hasta hace poco, medir la evolución de los más de 600 cuerpos de agua superficiales de Cuba requería un esfuerzo titánico. Hoy, una tecnología basada en imágenes satelitales Landsat, desarrollada por la Universidad Tecnológica de La Habana (CUJAE) y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), permite cartografiar y analizar la variación espacio-temporal de estos recursos con una precisión y cobertura sin precedentes en el país.
Este trabajo, liderado por el especialista Willy Roberto Rodríguez Miranda y un equipo multidisciplinario de más de 20 expertos, ha permitido por primera vez establecer una línea base (2000–2004) y cuantificar los cambios ocurridos en los quinquenios siguientes hasta 2020. El resultado no es solo un mapa: es una herramienta de gestión para prevenir crisis, planificar políticas hídricas y evitar emergencias humanitarias.
El principal aporte de esta innovación es haber dado respuesta, por primera vez en Cuba, al indicador 6.6.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que mide el "cambio en la extensión de los ecosistemas relacionados con el agua". Con esta tecnología, Cuba cuenta ahora con evidencia técnica concreta para alinearse con la Agenda 2030
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La metodología desarrollada permite distinguir patrones de sequía, riesgo de inundaciones y hasta posibles focos de contaminación en los espejos de agua. Esto representa un salto cualitativo respecto a los métodos tradicionales, ofreciendo una cobertura espacial continua y una alta frecuencia espectral.
El proyecto no se ha quedado en los laboratorios. La solidez del resultado se refleja en los numerosos avales institucionales obtenidos, que incluyen desde la Dirección de Ciencia del INRH y el Instituto de Geofísica y Astronomía (CITMA), hasta las Delegaciones Provinciales de Recursos Hidráulicos de Pinar del Río, Artemisa, Camagüey, Granma, Santiago de Cuba y Holguín, entre muchas otras.
De acuerdo con los especialistas, los impactos del resultado son multidimensionales:
Ambiental: Permite la conservación de ecosistemas acuáticos al disponer de información objetiva y repetible sobre las variaciones en los embalses asociadas a eventos climáticos extremos.
Social y de gobernanza: Mejora la toma de decisiones en el sistema de recursos hídricos y fomenta la conciencia ambiental mediante visualizaciones y mapas accesibles para la comunidad.
Económico: Reduce las pérdidas potenciales por sequías e inundaciones, optimizando la operación de los embalses en todo el territorio nacional.
La investigación ya ha sido defendida en más de 5 eventos científicos internacionales y cuenta con publicaciones en revistas especializadas, siendo merecedora de reconocimientos en los premios de innovación de este año. El trabajo refleja el esfuerzo colaborativo entre la academia y la industria, con figuras destacadas como Héctor Manuel Fernández Núñez, Isabela Díaz Pérez, Daily González Henríquez, y un largo equipo de coautores de la CUJAE y el INRH.
Con esta tecnología, Cuba se posiciona a la vanguardia en el uso de la teledetección para la gestión sostenible del agua, sentando las bases para la creación de sistemas de alerta temprana que protejan tanto la salud de los ecosistemas como el bienestar de la población.
Foto Naturaleza Secreta
Tomado de la Página de Facebook del Ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba




