EE. UU. exime a petroleras en el Golfo de México de la protección de especies en peligro de extinción

 

WASHINGTON, marzo 31.— Un comité vinculado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha eximido a las perforadoras de petróleo y gas del Golfo de México de la protección que ofrece la Ley de Especies en Peligro de Extinción, destinada a salvaguardar las especies vulnerables.

Este martes, el Comité de Especies en Peligro de Extinción del Gobierno estadounidense se reunió en una sesión extraordinaria para evaluar si se deben levantar las protecciones. El panel, compuesto por seis altos funcionarios de la administración Trump, votó finalmente por unanimidad a favor de levantar las restricciones.

El secretario de Guerra, Pete Hegseth, declaró en la reunión que las normas ambientales podrían obstaculizar la producción energética estadounidense, dado que la guerra en curso contra Irán está desestabilizando los mercados energéticos.

«Las interrupciones en la producción de petróleo del Golfo no solo nos perjudican a nosotros, sino que también benefician a nuestros adversarios», afirmó Hegseth.

«No podemos permitir que nuestras propias normas debiliten nuestra posición y fortalezcan a quienes desean perjudicarnos. Cuando se frena el desarrollo en el Golfo, nos vemos impedidos de producir la energía que necesitamos como país y como departamento», agregó Hegseth, según publicó Al Jazeera tomando como fuente a las agencias noticiosas Reuters y AP.

Sin embargo, grupos ambientalistas han manifestado su desacuerdo con la decisión, y se prevé una batalla legal en los próximos meses.

Esta es solo la cuarta vez en la historia de Estados Unidos que se reúne el Comité de Especies en Peligro de Extinción, y el martes se concedió por tercera vez una exención a la Ley de Especies en Peligro de Extinción.

Considerada una ley histórica, la Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1973 prohíbe las acciones que puedan matar o dañar a las especies en peligro de extinción o a sus hábitats.

La ley se ha invocado en el Golfo de México para proteger especies vulnerables como la ballena de Rice, que se encuentra exclusivamente en este ecosistema. Los científicos estiman que solo quedan unos 50 ejemplares de esta rara ballena. Las aves, las tortugas marinas y el esturión del Golfo también se encuentran entre las especies locales protegidas por la ley.

Hegseth solicitó por primera vez la convocatoria del Comité de Especies en Peligro de Extinción el 13 de marzo, argumentando que el aumento de la producción de petróleo y gas en el Golfo de México era necesario por «razones de seguridad nacional».

Pero los críticos han apodado al comité como un «escuadrón divino», en referencia al poder que ejerce sobre la supervivencia de una especie.

El comité del martes estaba integrado por personas designadas por Trump, entre ellas el secretario del Interior, Doug Burgum, y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins.

Los defensores de las especies han prometido impugnar las exenciones, argumentando que la administración Trump no cumplió con los protocolos establecidos en la Ley de Especies en Peligro de Extinción. También cuestionan si la justificación de la exención del martes se basa en hechos.

«La Ley de Especies en Peligro de Extinción no ha frenado ni un ápice la extracción de petróleo del Golfo», declaró Andrew Bowman, presidente del grupo de defensa Defenders of Wildlife. «No puedo enfatizar lo suficiente lo sin precedentes e ilegal que es esta medida».

La protección del medio ambiente ha sido una prioridad baja para la administración Trump, que ha revocado las normas existentes y promovido políticas a favor de los combustibles fósiles, al tiempo que desestimaba el cambio climático como un «engaño».

«Si Trump tiene éxito en esto, podría ser la primera persona en la historia en exterminar deliberadamente una especie de la faz de la Tierra», declaró Patrick Parenteau, profesor emérito de derecho de la Facultad de Derecho de Vermont, a Associated Press. «Así de precaria es la situación de la ballena de Rice».

Quieren el dominio energético global

En noviembre de 2025, la administración Trump anunció nuevas perforaciones petroleras frente a las costas de California y Florida por primera vez en décadas, impulsando un proyecto que, según los críticos, podría dañar a las comunidades costeras y los ecosistemas.

La industria petrolera ha estado buscando acceso a nuevas áreas en alta mar, incluyendo el sur de California y la costa de Florida, como una forma de impulsar la seguridad energética y el empleo en Estados Unidos. 

¿Qué incluye el plan? El plan del Gobierno propone seis subastas de concesiones en alta mar hasta 2030 en zonas a lo largo de la costa de California. También contempla nuevas perforaciones frente a la costa de Florida en zonas ubicadas a al menos 160 km (100 millas) de la costa de ese estado.

La zona objetivo para las concesiones es adyacente a un área en el centro del Golfo de México que ya cuenta con miles de pozos y cientos de plataformas de perforación.

El plan quinquenal también obligaría a realizar más de 20 subastas de concesiones frente a la costa de Alaska, incluyendo una zona designada conocida como el Alto Ártico, a más de 320 kilómetros (200 millas) de la costa en el Océano Ártico.

El secretario del Interior, Doug Burgum, declaró entonces, al anunciar las subastas que el petróleo de esos yacimientos tardaría años en llegar al mercado. «Al avanzar en el desarrollo de un plan de arrendamiento sólido y con visión de futuro, garantizamos que la industria petrolera estadounidense se mantenga fuerte, que nuestros trabajadores conserven sus empleos y que nuestra nación siga siendo líder en energía durante las próximas décadas», declaró Burgum en ese comunicado del pasado año.

El Instituto Americano del Petróleo (API) respondió que el plan anunciado entonces era un «paso histórico» para el desarrollo de los vastos recursos marinos. Los grupos de la industria han destacado la trayectoria de California como estado productor de petróleo y afirman que ya cuenta con la infraestructura necesaria para respaldar una mayor producción.

El Gobierno federal ha prohibido la perforación en aguas federales del este del Golfo de México, incluyendo las costas de Florida y parte de Alabama, desde 1995, debido a la preocupación por los derrames de petróleo. California cuenta con algunas plataformas petrolíferas marinas, pero no se han otorgado nuevos permisos en aguas federales desde mediados de la década de 1980.

Desde que asumió el cargo por segunda vez en enero, Trump ha revertido sistemáticamente el enfoque en la lucha contra el cambio climático para perseguir lo que el republicano denomina el «dominio energético» de Estados Unidos en el mercado global.

Trump, quien recientemente calificó el cambio climático como «la mayor estafa jamás perpetrada contra el mundo», creó un Consejo Nacional de Dominio Energético y le ordenó acelerar el ya récord de producción energética estadounidense, en particular de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas natural.

Mientras tanto, la administración Trump ha bloqueado fuentes de energía renovables como la eólica marina y ha cancelado miles de millones de dólares en subvenciones que apoyaban cientos de proyectos de energía limpia en todo el país.

Tomado de Juventud Técnica